Posted tagged ‘Minera Yanacocha’

El baile de los que sobran

diciembre 16, 2011

En una negociación casi epistolar -y un poco estrambótica- se levantó un paro indefinido que ya no existía y se suspendió un estado de emergencia en el que nadie creía. Cajamarca ha sido el escenario de esta farsa (lo decimos en el sentido del subgénero teatral, que nadie se moleste).

Lo cierto es que hemos vuelto a la noche del domingo 4, antes del abrupto cierre de las negociaciones formales y antes del discurso presidencial anunciando el estado de emergencia (sin que nadie sepa ni cuándo ni dónde se reunió el Consejo de Ministros para acordarlo).

Es decir, en vez de otorgar 24 o 48 horas para la llamada “consulta a las bases” (que sí se produjo y que fue positiva), se ha perdido 12 días (288 horas) para volver a lo mismo. En medio, el único cambio fue el cambio de gabinete. Pequeño cambio.

Veamos: el estudio de impacto ambiental del proyecto Conga, previo acuerdo de partes, será sometido a auditoría internacional y el obispado y la Cámara de Comercio de Cajamarca gestionarán el retiro de la maquinaria de Minera Yanacocha del área en conflicto. Por delante ya se instaló la mesa de desarrollo regional. Todo tal cual estaba en el acta pendiente de firma.

Entonces ¿podemos presumir que la “negociación” del 4 de diciembre fue sólo un montaje para deshacerse de Salomón Lerner? Tal conclusión podría desprenderse de las recientes revelaciones de “Caretas”.

Así las cosas, no debería sorprender a nadie que Alberto Fujimori pase las navidades con su familia y que el año nuevo traiga consigo un raro matrimonio a la sombra del poder.

Si así fuera, muchos de los que votamos por Humala recibiremos una linda, e irrevocable, desinvitación.

(Elmer Barrio de Mendoza)

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A la derecha… ¡derecha!

diciembre 10, 2011


El 28 de julio, en el primer artículo que publicamos después del cambio de gobierno, dijimos que el Consejo de Ministros presidido por Salomón Lerner era “un gabinete pronto a estallar”. En verdad, no pensábamos que tan rápido.

Corremos el riesgo de que Carlos Tovar -o el representante legal del diario La República- nos demande, pero no hay mejor explicación para lo sucedido, con la renuncia de Lerner y su inmediato reemplazo por Óscar Valdés, que la carlincatura de hoy. Así que hemos decidido “piratearla”.

Conga es el “punto de quiebre”. Mal que bien, Lerner logró la “suspensión” del proyecto minero en La Encañada y Celendín y, mal que bien, impulsó el diálogo con la población de Cajamarca. Si este diálogo, que se realizó el domingo 4, no culminó en un acuerdo formal fue porque, entre pocos otros, Valdés impuso la irracional condición de que el plazo total de negociación, incluida la firma del acta, era de apenas 8 horas.

Los representantes de los pueblos afectados demandaron que Minera Yanacocha, la impresentable, anunciara el cronograma del retiro de su maquinaria de la zona de las lagunas cuya intangibilidad demandaban. De otro modo, al no haber una norma gubernamental que dictaminara la “suspensión” anunciada, no podían confiar en que el comunicado de la minera fuera realmente serio. Valdés dijo que no y, ante esto, se alcanzó un nuevo consenso: encargar a entidades de la sociedad civil, de diverso signo, que gestionaran el tal retiro de la maquinaria con la empresa. Tema resuelto, acta redactada e impresa y todos de acuerdo.

Los representantes de las poblaciones altinas pidieron algo totalmente razonable: no más de 48 horas para informar a sus comunidades (consulta previa que le dicen) y luego proceder a firmar. Valdés volvió a decir que no y, en consecuencia, no hubo forma de lograr consenso al respecto. Luego llamó a Ollanta Humala y ambos decidieron decretar el estado de emergencia, que el presidente anunció la misma noche del domingo. Algunos miembros de la delegación gubernamental (que pasó la noche en Cajamarca) han confesado que supieron de la declaratoria por televisión. La viceministra de Minas, Susana Vilca, se atrevió a decir que esperaba que Salomón Lerner no se hubiera enterado del mismo modo.

Ahora, que muchos analistas dicen que “no saben qué va a pasar”, probablemente no quieran referir a lo que parece obvio: el comandante Humala ha dado la orden que sirve de título a la presente nota, lo que significa incumplir explícitamente algunas de sus principales promesas electorales. Lerner ha preferido pedir su “pase al retiro”.

Esperamos estar equivocados.

(Elmer Barrio de Mendoza)

¿Cerca del acuerdo?

diciembre 5, 2011


Durante 8 horas se desarrolló ayer una tensa negociación en Cajamarca. No hubo acuerdo pero se avanzó mucho. Tal como están las cosas, probablemente era mucho pedir que, en una sola jornada, se llegara a una solución. La actitud autoritaria del ministro del Interior, Óscar Valdés, que habría pronunciado la infeliz frase “¡firman ahora o no firman!”, desencadenó la ruptura de las conversaciones. Pero la postura inflexible de Wilfredo Saavedra, el líder del Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca, a quien siguieron los líderes de las comunidades altinas, tampoco ayudó a lograr un resultado mejor.

No obstante, el panorama de hoy, en Cajamarca, es de tranquilidad. A ello ha contribuido la síntesis equilibrada que hizo el primer ministro, Salomón Lerner, del desarrollo de la reunión. En resumen ha dicho que, si bien no se llegó a firmar el acta de acuerdo, sí se avanzó mucho. Ha quedado claro que, en el tema del agua, la prioridad es el consumo humano y luego las actividades renovables, principalmente la agricultura y la ganadería. La minería y cualquier otra actividad extractiva de recursos no renovables, están en tercer lugar. Eso es muy bueno. Con relación al proyecto minero Conga también se ha establecido, fuera de toda discusión, que el Estudio de Impacto Ambiental vigente hasta hace poco, ha dejado de tener valor, hasta que sea sometido a la más escrupulosa evaluación nacional e internacional. Ergo, la suspensión de la explotación está casi formalizada.

Lo avanzado constituye además un importantísimo precedente que obliga a la actuación consecuente en cualquier otro escenario. Es una especie de retorno a las fuentes de la victoria electoral del nacionalismo.

A esta hora no está claro si, en Celendín, donde se ubica el suspendido proyecto minero, también predomina la tranquilidad. Ojalá que así sea.

El gobierno ha decretado el estado de emergencia en las zonas del conflicto y los líderes regionales, en una postura encomiable, han dispuesto el embanderamiento de los hogares y la suspensión de movilizaciones por el mismo plazo de 60 días.

Esperemos que, en las próximas horas, una vez producidas las consultas que los representantes de las poblaciones más cercanas a Conga necesitan hacer con sus bases, se logre, por fin, suscribir el acta.

Luis Favre -Felipe Belisario Wermus o como se llame- ha perdido una batalla decisiva.

El presidente, así lo deseamos, necesita aprender la lección: no puede cambiar de discurso en 180 grados y pretender que la población lo respalde igual en ambos casos. Si no fue así -y la actitud de Valdés, su hombre de confianza, lo podría hacer temer- seguiremos teniendo negros nubarrones en el horizonte.

Finalmente, los pueblos del Perú deben estar agradecidos a Cajamarca. La minería, pase lo que pase después de ayer, no podrá seguir siendo la misma. El modelo Yanacocha, de abuso y de engaño, ha sido completamente derrotado. La única forma de que vuelva a imponerse es a punta de bala y muerte. Para evitar ello, sólo es necesario impedir que los extremistas nos empujen al precipicio.

Razón, ventaja y límite

noviembre 30, 2011

Mao Zedón, el histórico líder de la revolución china, enseñaba siguiendo a Sun Tzu, que en toda lucha había que cumplir tres principios inquebrantables: razón, ventaja y límite.

Por “razón” entendía no sólo que uno debe estar convencido de la pertinencia de su causa sino que ésta convicción debe ser compartida por gran parte de la sociedad. De este modo se contará con simpatía y apoyo suficientes.

Por “ventaja” entendía que, al emprender la lucha, uno debe disponer de mejores condiciones que el adversario, sea por cantidad o por calidad de las fuerzas con que cuenta. Sea por número, sea por equipamiento, sea por iniciativa, sea por capacidad, sea por lo que fuera. Presentar batalla sin tener ventaja es un error inadmisible.

Por “límite” entendía que nunca existe una lucha hasta las últimas consecuencias, que siempre existe un punto en el que hay que detenerse y que hay que tener la sabiduría para identificarlo y respetarlo. No saber detenerse en la victoria es, decía, el preludio de una derrota.

Viene esto a colación de que Gregorio Santos, presidente regional de Cajamarca y militante de Patria Roja, admirador por tanto de Mao, debe encontrarse ante una encrucijada. La rendición conjunta del gobierno y Yanacocha en la noche de ayer seguramente no es todo lo que la población cajamarquina desearía, pero es una rendición. No percatarse de que detenerse es necesario ya, puede traer consecuencias funestas.

La masiva simpatía de la opinión pública, que no lo dude el presidente regional, va a decaer si no se da cuenta de que ahora corresponde el diálogo. En condiciones altamente favorables además. Está bien que pida garantías de la suspensión de las operaciones hasta un nuevo, intensivo e imparcial Estudio de Impacto Ambiental, pero debe renunciar al maximalismo. Sólo dos opciones son admisibles: un Proyecto Conga ambiental y socialmente responsable, bajo estándares internacionales, cosa que es altamente improbable dado lo que ya se sabe, o la suspensión definitiva del proyecto por alterar el acuífero de modo inaceptable y por afectar la producción agrícola de manera irreparable.

Lo otro, la historia lo enseña, es abrir las puertas al fascismo. No olvidemos que todos los fascismos nacieron de nacionalismos políticos, que luego se aliaron con el gran capital.

¡Victoria!… ¿a medias?

noviembre 29, 2011


La contundencia de la protesta popular terminó por doblar el brazo de Minera Yanacocha: la empresa ha suspendido el Proyecto Conga.

En un comunicado publicado esta noche, Yanacocha reconoce ser responsable de la desconfianza generada hacia su gestión por parte de la población cajamarquina y afirma que acatará las decisiones que tome el gobierno para demostrar su (nueva) conducta responsable. Ver para creer.

Según lo dicho en la conferencia de prensa que brindaron, al alimón y post comunicado, el primer ministro Lerner y el máximo representante de Yanacocha, Carlos Santa Cruz, el gobierno exigió a la empresa que así lo hiciera y la minera, conmovida, lo aceptó. Una versión demasiado conveniente cuando la verdad es que la movilización cajamarquina era un auténtico huracán que se había vuelto incontrolable.

¿Tendrá que emitir el presidente un comunicado admitiendo su responsabilidad por haber traicionado su promesa electoral y manifestando su disposición a recibir el llamado de atención de sus electores?

(Elmer Barrio de Mendoza)

Desborde

noviembre 29, 2011


La protesta en Cajamarca ha alcanzado niveles de anarquía que sólo pueden explicarse por la incompetencia o por la mala fe del gobierno central (o por una combinación de ambas).

Nuestras fuentes refieren que la ciudad de Cajamarca está abandonada a su suerte, que no se ve un solo policía, mientras siguen llegando a ella, prácticamente a pie, centenares de campesinos de diversas provincias de la región. Todos confluyen con un sólo objetivo: expresar su rechazo al Proyecto Conga.

El aeropuerto está cerrado y las carreteras bloqueadas. Cientos de viajeros no pueden retornar a sus destinos.

En Celendín el panorama es aún más grave: las oficinas del proyecto de Minera Yanacocha y de la empresa Lumina Copper han sido atacadas por exaltados. En la laguna El Perol se ha producido una seria confrontación entre campesinos y policías que ha dejado heridos en ambos bandos.

La diferencia entre el primer y el sexto día de paro regional es una sola: la gente ya no grita tanto contra Yanacocha, ahora grita más contra Ollanta Humala.

¿A dónde nos ha llevado la inconsecuencia de nuestro presidente que no ha sabido honrar sus promesas de campaña? A nadie hubiera sorprendido que el proyecto fuera paralizado temporalmente, por decisión gubernamental, mientras se revisaba el Estudio de Impacto Ambiental. Ese -y no otro- era el signo del mensaje nacionalista. Una decisión así habría creado un espacio de diálogo no conflictivo.

Además el argumento formal estaba servido en bandeja: la resolución directoral que aprobaba el EIA había sido firmado por un asesor del despacho ministerial de Energía y Minas y no por el director correspondiente, ergo mal podía ser una resolución directoral, las resoluciones asesorales no existen.

En fin, el presidente optó por decir “Conga va” y ahora las cosas están como están. Pareciera que lo que consiguió es que “Conga fuera”.

Alguien debe proponer sensatez. Es muy urgente. Estamos a un paso del caos. Y no sólo en Cajamarca. Sólo los fascistas y los terroristas podrían desear un escenario así.

Alineando posiciones

noviembre 27, 2011


Nadie aspira a vivir en confrontación. El conflicto no es una búsqueda sensata. Pero cuando la balanza se inclina mucho tiempo al mismo lado, las víctimas se hartan de la injusticia y el conflicto se torna inevitable.

El Ministerio del Ambiente ha producido un documento del que debería sentirse orgulloso. Un documento que objeta, sin duda alguna, el núcleo del Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto Minero Conga.

Sin embargo, el ministro Giesecke ha salido raudo a declarar, vergonzante, que la evaluación de su despacho no pone en cuestión la viabilidad de la explotación aurífera a tajo abierto en las alturas cajamarquinas, en las nacientes del sistema hídrico, que desaparecerá 4 lagunas y 103 hectáreas de humedales. Que sólo se trata de un conjunto de sugerencias para “enriquecer” el referido estudio de impacto ambiental.

También ha puesto en evidencia que si el documento salió a luz fue gracias al esfuerzo investigador de Ideele Reporteros y no a la voluntad gubernamental, que aparentemente hubiera preferido mantenerlo bajo siete llaves.

Pero los detalles han dejado de tener importancia. La afectación ambiental del Proyecto Conga ha quedado clarísima ante todos. Entonces toca elegir campos. Y el gobierno tendrá que ser el primero.

Una vez definidas las posiciones, habrá que optar por la vía de solución. Lo razonable es el diálogo, cuyo resultado tiene que incluir la posibilidad de cancelar el proyecto, dado su enorme impacto. Lo irracional es la represión y la violencia. Y será también el gobierno el que decida el escenario.

Si opta por el segundo, el de la violencia, la fractura social será gigantesca y su costo será mayor que cualquier beneficio que ofrezca la minería. Esperemos que esto también esté claro.

Si no lo estuviera, habrá que prepararse para lo peor. Ollanta Humala no aspira, pensamos, a ser una imitación de Lucio Gutiérrez. Sería absolutamente necio si, contra lo que creemos, así fuera.


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