Archive for the ‘Variedades’ category
Nadine
marzo 25, 2012Se va, se va…
febrero 15, 2012Hoy cumple 111 años Alianza Lima, sumido en una crisis que sólo supera la de su eterno rival: Universitario de Deportes. Feliz cumpleaños, hasta donde sea posible, para el equipo íntimo.
Don Sergio Markarián acaba de convocar a la selección que enfrentará a Túnez. Ninguno de los otrora “fantásticos” parece estar en su mejor nivel. Farfán está a punto de ser expectorado del Schalke 04, el equipo del que era hincha Adolf Hitler. Vargas, donde sea que esté, parece extraviado en un triángulo ajeno a lo deportivo.
Lo que parece malo, quizá no lo sea. Ahora, que nadie espera desempeños rutilantes de la “foquita” ni del “loco”, de repente pueden aprovechar la escasa expectativa y quién sabe pergeñar una actuación sobresaliente. Justamente porque nadie la espera. Pizarro y Guerrero no la pasan mal en sus equipos, pero tampoco son del otro mundo.
La selección peruana sólo puede construirse a partir de su dirección técnica. No hay Messis ni Ronaldos. No hay siquiera un Rooney o un Zlatan. Lo crucial es la solidez del equipo. Y eso requiere humildad. Tal vez la circunstancia brinde un baño de modestia a nuestros jugadores, que saben que las dos fechas que se vienen son determinantes para sus posibilidades de clasificación al mundial.
Se trata de volver a ser y eso, en el fútbol peruano, significa fumigar. A corto plazo, la selección puede ayudar. Ojalá. Pero si no acabamos con las mafias de los Burgas, los Alarcones, los Pachecos y de todos los etcétera, que viven del fútbol cual los buitres de la carroña, ninguna esperanza será sensata.
Se va, se va… A dónde es el tema a resolver. Se va, se va y, mientras tanto, Conga no va. A propósito: cuánto le quedará a Óscar Valdés en el gobierno.
(Roberto Morales)
Eróstrato
febrero 6, 2012En el año 356 a.C. el Templo de Diana en Éfeso, una de las siete maravillas del mundo antiguo, fue arrasado por un incendio intencional. El deflagrador de este fascinante tesoro, que Herodoto describió como un portento de arquitectura, depositario de las mejores pinturas y esculturas de los mayores artistas de la antigüedad, se llamó Eróstrato.
Eróstrato quería, vehementemente, ser famoso. Intentó ser marino, escultor, militar, pintor y muchas otras cosas. Fracasó, por inepto, en cada uno de sus empeños.
Pero a Eróstrato le obsedía el reconocimiento público y anhelaba el prestigio a cualquier precio. Tal era su ofuscación que un día decidió que, si no podía ser famoso por que la gente lo admirara, podía serlo porque la gente lo despreciara. Entonces fue que planificó y ejecutó el incendio.
Se dice que, junto con el templo, destruyó invaluables pinturas de Apeles, Parrasio y Zeuxis y esculturas de Praxíteles, Fidias y Mirón. Se cuenta que, al ser detenido, Eróstrato se demostraba exultante y que clamaba por insultos y agresiones y que sólo quería escuchar su nombre pronunciado por multitudes, aunque estuviera rodeado de invectivas.
El tribunal que lo juzgó, entendió que cualquier condena que le impusiera sólo sería el cumplimiento del mayor deseo del criminal, así que optó por ordenar que su nombre fuera proscrito para siempre. Cuando Eróstrato salió del juicio, esperando dicterios y anatemas que consagraran su trascendencia, fue despreciado e ignorado por todos. Eróstrato murió en la certeza de su propio anonimato.
No obstante ello, el griego Teopompo y el romano Valerio Máximo, registraron la historia de Eróstrato y así llegó hasta nosotros.
Se llama complejo de Eróstrato al transtorno por el cual una persona busca sobresalir, no importa cómo. Y el DRAE consigna el significado del término erostratismo como la “manía que lleva a cometer actos delictivos para conseguir renombre”.
No necesitamos mencionar el nombre del nuevo Eróstrato, baste consignar que padece de calvicie frontal, frenillo corto y paladar ajeno.
(Roberto Morales)
Busconas
enero 27, 2012
El crack de fútbol Jefferson Farfán ha sufrido el acecho de las busconas. Son mujeres que se dedican a seducir a un buen partido pensando en asegurar sus vidas con la pensión de alimentos. Fácilmente se hacen embarazar de una persona solvente pensando en que tener un hijo de un millonario es una inversión muy rentable. Sin embargo, cuando el juez de menores fija un monto mensual moderado, la sorpresa de la buscona es mayúscula pues no le alcanzará la pensión para vivir holgadamente.
Busconas ha habido en todas las épocas y lugares. Este tema viene a cuento luego de leer el último libro del sociólogo peruano Osmar Gonzales titulado “Ilegítimos”. Es la historia de una buscona llamada Isabel Pacheco Hercelles, hija de José Toribio Pacheco y Rivero y Josefina Hercelles. Isabel en 1885 tuvo un hijo de José Carlos de la Riva Agüero y Riglos llamado Mario y en 1887 tuvo otro hijo de Javier Prado Ugarteche llamado Manuel. En 1905, Isabel se estableció en París y vivió de la pensión que le enviaba la familia Prado. Después de recibir muchas cartas en que le rogaban ayuda, José de la Riva Agüero y Osma giró a su hermano Mario, un cheque de 45 mil francos por única vez.
Javier Prado era el Jefferson Farfán de su época. Tuvo muchos hijos ilegítimos. Javier falleció tempranamente a la edad de 49 años asesinado por un agregado militar estadounidense. Sus hermanos continuaron enviando puntualmente las pensiones de sus sobrinos que no llevaban el apellido Prado. Se dice que Javier Pérez de Cuéllar de la Guerra también es hijo de Prado. Manuel Gonzales Prada Ulloa tuvo una descendiente con Mercedes a la que no quiso reconocer y de quien no se hizo cargo nunca. José Carlos Mariátegui Lachira tuvo una hija, Gloria María, que sí reconoció antes de unirse a Ana Chiappe.
El libro de Gonzales cuenta con abundante información y es un deleite su lectura. “Ilegítimos” ofrece el testimonio de un tiempo en que se ocultaron verdades para defender la unidad familiar.
(Willy Quevedo Tamayo)




